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Fábrica Nova, un nodo de conocimiento, empresa y ciudad para una nueva centralidad en Manresa

El Ayuntamiento de Manresa y la UPC han presentado, el 22 de noviembre, el proyecto que lideran en torno a los espacios de la Fábrica Nueva: la construcción, en el antiguo complejo fabril, de un gran espacio inédito, basado en el conocimiento, la tecnología, la empresa, la ciudad y el territorio. Una apuesta singular que empieza ahora a andar. El proyecto prevé impulsar un itinerario formativo tecnológico completo, que podría concentrarse en torno a 3.000 personas y, en una primera fase, tendría un coste estimado de 41 millones de euros.
Fábrica Nova, un nodo de conocimiento, empresa y ciudad para una nueva centralidad en Manresa

Construir un polo de concentración de tecnología para atraer y retener talento local e internacional; que ofrezca un itinerario formativo tecnológico completo; que desarrolle actividad de investigación y transferencia de tecnología; que contribuya a la regeneración urbana, social y económica de Manresa y el entorno de la Catalunya Central. Un espacio de creación de nuevas empresas y servicios avanzados para las ya existentes. Estos son los rasgos principales del proyecto que lideran e impulsan, en el escenario de la Fàbrica Nova, el Ayuntamiento de Manresa y la Universidad Politécnica de Cataluña · BarcelonaTech (UPC), a través de la Escuela Politécnica Superior de Ingeniería de Manresa (EPSEM). Ambas instituciones han formalizado, el 22 de noviembre, el acuerdo que es el punto de partida del proyecto, que han presentado públicamente, a las 19 horas, en un acto con la intervención del alcalde de Manresa, Marc Aloy Guardia ; y el rector de la UPC,Daniel Crespo Artiaga.

La iniciativa cuenta también con la participación del Centro de Formación Práctica y alianzas con la Cámara de Comercio de Manresa, las patronales PIMEC, Unión Patronal Metalúrgica y asociaciones de empresarios del territorio.

 

Diseñado en un proceso conjunto con los principales agentes económicos del territorio, el proyecto se pone en marcha después de que el pasado 5 de noviembre el Ayuntamiento de Manresa anunciara el acuerdo con la propiedad de la Fábrica Nova (InmoCaixa) para la adquisición de todas las propiedades que tieee en este antiguo complejo fabril. 

En total, 65.000 m2 adquiridos por un valor de 12,3 millones de euros sobre los que el consistorio manresano y la UPC crearán un nuevo motor de transformación económica basado en el conocimiento, la formación, la investigación, la innovación y la tecnología.

La iniciativa, que está alineada con los ejes y políticas palanca del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR) de las convocatorias Next Generation de la Unión Europea, y con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), podría involucrar a hasta 3.000 personas , una cifra que equivale aproximadamente al número de personas, mayoritariamente mujeres, que trabajaron a la vez en la Fábrica Nueva en el período de máxima actividad.

El presupuesto previsto para la primera fase es de unos 41 millones de euros, lo que incluye la adquisición de suelo y edificios (12,3 millones de euros), ya aprobado por parte del Ayuntamiento; la rehabilitación de la nave de la Fábrica Nueva y la construcción de obra nueva.

Al mediodía, el rector de la UPC y el alcalde de Manresa han firmado un protocolo entre ambas instituciones para la creación del polo de formación y conocimiento. El Ayuntamiento y la UPC han acordado establecer un marco de colaboración para el impulso del proyecto, que pretende convertirse en un centro de referencia en el ámbito de las nuevas tecnologías. Ambas instituciones manifiestan también su compromiso de trabajar firmemente para tejer las complicidades necesarias y conseguir los recursos que permitan desarrollar el proyecto, así como priorizarlo en las solicitudes en el marco del programa Next Generation, y también buscando la complicidad de otros agentes y administraciones. Posteriormente, por la tarde, se ha hecho la presentación pública del proyecto, en el auditorio de la Plana del Olmo de Manresa.

El proyecto de la Fábrica Nueva de Manresa se vertebra en los siguientes ejes:

  • Conocimiento, formación, investigación e innovación
    El nuevo espacio será un núcleo de conocimiento en el que se impulsará un itinerario formativo y profesional tecnológico completo: enseñanza secundaria postobligatoria, grados universitarios, másteres y doctorados, reciclaje y formación continua, y aprendizaje a lo largo de la vida.
    También se prevé concentrar una actividad intensiva de investigación, desarrollo e innovación pública y privada, con espacios, equipamientos y servicios para favorecer la transferencia de conocimiento y la innovación.

  • Empresa
    Será el segundo gran eje del nuevo espacio. Se prevé la presencia de empresas innovadoras, espacios de demostración, simulación y experimentación. Las actividades formativas a todos los niveles fomentarán el espíritu emprendedor. También habrá espacios para apoyar el emprendimiento de base tecnológica, así como equipamientos dirigidos a la prestación de servicios tecnológicos avanzados para el sector productivo.
  • Ciudad y territorio
    Uno de los objetivos del proyecto es recuperar este recinto fabril preservando el conjunto patrimonial, ya que está declarado Bien Cultural de Interés Local, y transformarlo en un nuevo espacio de referencia y punto de encuentro de Manresa, dando un nuevo punto de centralidad a la ciudad. El proyecto se basa en un modelo sostenible, donde se priorizará la conservación, rehabilitación y recuperación del gran edificio existente. Así, se desactiva una gran operación privada basada en una gran superficie comercial, impulsando un proyecto universitario que tendrá una irradiación positiva en los barrios del entorno.

Los rasgos diferenciales
Los espacios del futuro polo de conocimiento de la Fábrica Nueva tendrán como rasgos diferenciales la integración de actividades en la zona, la máxima eficiencia en la gestión, una arquitectura feminista, desarrollos a la vanguardia digital, una concepción general basada en la eficiencia energética y la sostenibilidad, así como en la permeabilidad y conexión con el entorno.

Además, la implantación de este proyecto sociouniversitario de gran alcance conformará un motor de dinamización económica de la Cataluña Central, que quiere convertirse en un nodo de proyección internacional.

Una de las características esenciales del proyecto es su marcadamente carácter feminista. Las mujeres adquieren centralidad en este proyecto, tanto en el diseño de los espacios como en la gobernanza o en la dirección, la conceptualización y el diseño de las actividades. Los antiguos espacios de la Fábrica Nueva, en los que 3.000 personas, mayoritariamente mujeres, llegaron a trabajar a diario en la industria textil, serán ahora un catalizador de cambio social: el proyecto prevé una intensa actividad de captación de nuevas vocaciones femeninas para los estudios STEAM (Science, Technology, Engineering, Arts & Maths).

Un proyecto de impacto

 

La creación de este nuevo polo en Cataluña Central es un instrumento de gran impacto y transformación para el territorio. En concreto, implicará una nueva etapa de desarrollo de la I+D+i pública y privada; la captación de nuevas inversiones para la zona, la creación de nuevas empresas y de nuevos puestos de trabajo (especialmente para los jóvenes, derivada de una mejora de la capacitación profesional), la mejora de la competitividad del tejido productivo y el impulso a la actividad económica con empresas tractoras de alto valor añadido del territorio.


La economía circular y el desarrollo de un modelo de movilidad sostenible para la zona son otros elementos sobre los que hace hincapié en este proyecto, que prevé una gestión eficiente de los residuos y del consumo energético de edificios e instalaciones.

 

El proyecto se desarrollará en varias fases, la primera de las cuales comienza ahora con la consolidación del proyecto y la búsqueda de financiación tanto pública como privada en la que ya están inmersos tanto la UPC como el Ayuntamiento de Manresa y los agentes empresariales implicados. Esta fase podría entrar en funcionamiento en 2026, coincidiendo con el plazo de justificación de los fondos Next Generation. El horizonte final de funcionamiento es en 2030.

 

De la economía productiva de bajo valor añadido a la economía del conocimiento


La Fábrica Bertrand y Serra, conocida como Fàbrica Nova, forma parte del patrimonio arquitectónico de Cataluña: un espacio que preserva la memoria histórica de la industria textil, de gran relevancia entre los siglos XIX y XX. Construida entre 1922 y 1926, fruto del empuje del empresario Eusebi Bertrand i Serra, durante cerca de 70 años fue símbolo del progreso y la prosperidad de una ciudad con un potente tejido industrial textil. De hecho, fue uno de los recintos fabriles urbanos del mayor textil del país y, en el momento de máxima prosperidad, trabajaron más de 3.000 personas, mayoritariamente mujeres. Después de una larga crisis, la Fàbrica Nova cerró sus puertas en 1989, causando un fuerte impacto en la ciudad.

 

El espacio, actualmente en desuso, ha sido objeto de diversas iniciativas públicas y privadas para su recuperación y activación. En 2000 el recinto fue adquirido, a través de subasta, por una propiedad inmobiliaria que planteó un proyecto basado en la construcción de una gran superficie comercial, proyecto que nunca salió adelante a pesar de que se hicieron reiteradas modificaciones del planeamiento urbanístico para hacerlo viable.

Rodeado de una importante superficie de suelos no urbanizados, se encuentra en buen estado de conservación: en óptimas condiciones para convertirse en un polo de nueva actividad que debe favorecer la dinamización y el desarrollo económico y social de la ciudad y de su territorio de influencia.


Ahora, después de 32 años de su cierre y de 20 años de operaciones fallidas, el Ayuntamiento de Manresa y la UPC lideran un proyecto que comportará un cambio de rumbo radical con el objetivo final de que la Fàbrica Nova vuelva a ser un motor de transformación de la ciudad. La operación permitirá desatascar un ámbito histórico, reconducir el modelo comercial propuesto hace 20 años y poner en marcha un proyecto basado en el conocimiento y la tecnología que impactará en los barrios y en la ciudad, con un alcance de país.